Nacida en Hueyapan, Morelos, en 1929, Modesta Lavana creció en una comunidad indígena nahua donde la lengua, la tradición y la medicina ancestral formaban parte de la vida cotidiana. Desde muy joven mostró interés por aprender de las parteras y curanderas de su pueblo, convirtiéndose en una reconocida promotora de la salud tradicional. Su prestigio se consolidó no solo como curandera, sino también como traductora y defensora del náhuatl, lengua que ayudó a preservar y difundir.
A lo largo de su vida se distinguió por acompañar a mujeres en procesos de salud reproductiva, por atender con sus conocimientos a quienes no tenían acceso a la medicina institucional y por luchar por el reconocimiento de la sabiduría indígena. Su labor traspasó las fronteras comunitarias, llegando a ser consultada en congresos y encuentros nacionales sobre medicina tradicional y derechos de los pueblos originarios.
Más allá de su oficio de curandera, Modesta Lavana fue una defensora de la identidad y la dignidad indígena. Su vida testimonia la fortaleza de las mujeres nahuas de Morelos, que con sabiduría, resistencia y ternura, han sostenido a sus comunidades en tiempos de cambio y adversidad. Falleció en 2010, dejando un legado vivo que aún inspira a nuevas generaciones interesadas en la defensa de la cultura, la lengua y la salud comunitaria.